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Etiqueta de la primera cita: Consejos sobre cómo comportarse

Todos hemos tenido una primera cita y siempre sucede lo mismo: sientes nervios ante la incertidumbre, te preocupas por cómo te ven, y con frecuencia no te muestras como eres, sino más tímid@, callad@, nervios@ o incómod@, lo cual a su vez te vuelve más proclive a cometer errores y a causar una mala impresión. Por ello, te sugiero leer los siguientes consejos sobre lo que debes o no debes hacer.

Recomendaciones

Invita o sugiere ir a un lugar especial. Dejarás una impresión más profunda si eres imaginativo@ en tu cita.

Elige un buen atuendo. No vayas excesivamente formal ni completamente informal. De preferencia no ensayes un nuevo look para una primera cita. Es mejor que te sientas cómod@, pero también que te sientas “especial”. Así que dedica los días previos para revisar tu look y opta por lo que sabes que se te ve mejor. De preferencia si eres mujer no lleves un atuendo demasiado sexy, pues parecerás muy “desesperada” y si eres hombre, esfuérzate por vestirte para una ocasión algo “especial”, nada de jeans de hace tres días. Si usas perfume, úsalo con moderación, pues un típico error de la primera cita es vaciarse el perfume. Por último, asegúrate que tu aliento esté perfecto. Para ello, mastica unas semillas de cardamomo o unos chicles de menta unos minutos antes de llegar.

Llega a tiempo. No sólo para dar una mejor impresión, sino para darte tiempo de tranquilizarte si tienes algo de nervios.

Haz contacto visual y sonríe cuando saludes a tu cita. Aunque estés nervios@, debes hacer el esfuerzo de sonreír, no sólo con la boca, sino con los ojos. Muestra así tu aprecio. Si es una cita a ciegas y la persona no luce como esperabas, no muestres descontento. Aprovecha la oportunidad para conocerle y, quién sabe, igual te acaba fascinando su personalidad y terminas con un amor inesperado o una nueva amistad.

Guarda el smartphone. Cuando las conversación apenas esté comenzando, no querrás que una llamada interrumpa el flujo comunicativo. La idea es hacer sentir especial a la persona con la que compartes el momento. ¡No pasará nada si no ves tus mensajes o tus redes sociales por un par de horas! Ahora bien, si estás esperando una llamada ultra-urgente o quieres estar pendiente de algún asunto en especial, avísale a tu cita que lo dejarás a la vista sólo por si llega esa llamada de emergencia.

Interésate en lo que tu acompañante dice. Escúchal@, míral@ a los ojos, sonríele. Es una forma de mostrar interés. Otra forma es haciéndole preguntas pertinentes, pero ojo, nunca lo interrumpas a media frase. Si el chiste que contó no es tan bueno o ya lo habías oído antes, no te muestres escéptico ni negativo. ¡Esa persona también está haciendo un esfuerzo!

Sé un buen  conversador. Si ya sabes algo de la persona, investiga o documéntate sobre temas que puedan interesarle, si no, simplemente sé tú mismo. Lo más importante para ser un buen conversador es, en primer lugar que tu acompañante se sienta a gusto, tranquil@, no juzgad@. Y en segundo lugar debes escuchar. Si él o ella se sienten bien, tú también estarás más tranquilo. Ten preparados pequeños temas para cuando llegan los silencios incómodos, por ejemplo, la última película que viste o la última exposición de arte a la que acudiste. También puedes hacer preguntas. Te recomiendo que formules las preguntes de manera abierta, a fin de no obtener como respuestas “sí” o “no”. Por ejemplo: ¿Cuáles son tus hobbies? Supongamos que te respondió “viajar”. Entonces pregunta: “¿Y qué es lo que más te gusta de viajar?”. Así fluirá la conversación.

Disfruta de la comida y bebida sin exceso. Ya habrá tiempo, si todo marcha bien, de que se vayan de copas o de que vayan a tu lugar favorito a disfrutar manjares. Hoy concéntrate en escuchar, conversar, en pocas palabras, en conocer a tu cita. Y por favor, no ordenes ningún tipo de comida “difícil” de comer, aromática, exótica, o en la que haya altas probabilidades de que tu camisa ¡resulte embarrada de salsa!

Haz un cumplido más allá de la alabanza física. Trata de no recurrir a piropos comunes, sino de que tu comentario halagador realmente sea sincero. Si quieres, puedes esperar al final de la velada para decir algo como: “Realmente eres una persona muy interesante” o “me fascina tu manera de contar las cosas”.

¡Acepta un cumplido! Da gracias sinceramente. No digas cosas como “¡No, cómo crees!” o   “¡Para nada!”. Simplemente sonríe y acepta que hay alguien que ve una cosa linda en ti.

Sé tu mismo (pero en tu mejor versión). No pretendas ser quien no eres. No sólo será desgastante para ti, sino que es una mala manera de empezar una relación en la que eventualmente saldrá “tu verdadero yo”.

Vela por tu seguridad, sobre todo si es una cita “a ciegas”. Avísale al menos a una persona de confianza dónde vas a estar y ajústate a lo planeado. Lleva un celular y ten un plan de emergencia por si te sientes insegur@. Una buena forma de hacerlo es pedirle a algunos amigos que vayan de incógnito al mismo lugar, sin entrometerse en tu cita, pero listos para ayudarte a salir de una situación incómoda si la cita no va como deseas.

Espero que estos consejos te ayuden a que esa primera cita salga como tú quieres y que obtengas de ella una buena relación. Recuerda que el mayor éxito está en ser tú mismo.

Si tienes dudas o te gustaría tener más herramientas, busca una asesoría personalizada para ayudarte al éxito en todas tus relaciones personales y laborales.

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